El hombre de tiza – C.J. Tudor

Todo comenzó con una figura mal trazada sobre el asfalto, un hombrecito de tiza con los brazos abiertos como si supiera algo que nadie más podía ver. Los veranos eran más largos entonces, y el miedo tenía el tamaño de una bicicleta oxidada junto al bosque. Pero hay marcas que no se borran con la lluvia… ni con los años.