literatura inglesa

Verano negro – M. W. Craven

El sol ardía con una intensidad casi cruel sobre un paisaje que ocultaba más sombras que luz. En Verano negro, cada brisa parecía arrastrar secretos antiguos, y el aire, pesado y dulce, susurraba nombres que nadie quería recordar. Entre el calor sofocante y las miradas que evitan encontrarse, algo acecha, esperando el momento exacto para romper el silencio.

El hombre de tiza – C.J. Tudor

Todo comenzó con una figura mal trazada sobre el asfalto, un hombrecito de tiza con los brazos abiertos como si supiera algo que nadie más podía ver. Los veranos eran más largos entonces, y el miedo tenía el tamaño de una bicicleta oxidada junto al bosque. Pero hay marcas que no se borran con la lluvia… ni con los años.

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